El Tet no es solo una ocasión para reunirse, sino también una oportunidad importante para que los padres enseñen a sus hijos sobre cómo comportarse, saludar y mostrar respeto a los adultos. Según el sitio web de crianza de niños Parents, los niños aprenden el mejor comportamiento social a través de la observación y la repetición en el entorno familiar. Por lo tanto, el comportamiento de los padres en las reuniones de principios de año se convertirá en la "lección de vida" más clara para los niños.
Uno de los principios importantes es dar ejemplo antes de recordar. Cuando los padres toman la iniciativa de saludar, dar las gracias, pedir permiso correctamente, los niños imitarán naturalmente. El Centro Harvard on the Developing Child enfatiza que los niños pequeños desarrollan habilidades sociales a través de la interacción positiva y constante de los cuidadores.
Además, los padres deben guiar a sus hijos para que se preparen para situaciones comunes como desear un feliz Tet, recibir lì xì o cuando se les pregunta. Practicar ligeramente en casa ayuda a los niños a tener más confianza al comunicarse. En lugar de obligar, explica el significado de la cortesía para que los niños entiendan que es una forma de mostrar respeto, no una obligación pesada.
Según la Academia Americana de Pediatría, animar a los niños a expresar sus emociones y pensamientos de manera educada también contribuye a formar habilidades de comunicación sólidas. Si los niños se comportan incorrectamente, los padres deben recordarles en privado, evitando las críticas públicas que avergüenzan a los niños.
Lo más importante es mantener la coherencia después del Tet. La cortesía no es solo para los primeros días del año, sino que debe convertirse en un hábito diario en la familia. Cuando los niños viven en un ambiente de respeto y amor, la comprensión se formará de forma natural.
Los primeros días del año son un buen comienzo para que los padres siemen en sus hijos semillas de cortesía, gratitud y delicadeza en el comportamiento. Esa es también la base para ayudar a los niños a madurar con confianza y ser amados en todas las relaciones.