Dos cuestiones a tener en cuenta especialmente
Según el Sr. Thai Binh Quoc Vu, propietario de un taller de reparación de automóviles en Ninety Eight Auto (barrio de Cat Lai, ciudad de Ho Chi Minh), al comprar un coche usado o un coche usado en un corto período de tiempo, los compradores suelen preocuparse más por dos temas: si el coche ha tenido algún accidente o no y si se ha utilizado como taxi o coche de servicio o no.
Sin embargo, reconocer el historial de uso de un coche no siempre es sencillo. Si el propietario del coche ha reparado, repintado o restaurado cuidadosamente, los rastros del proceso de uso anterior pueden ser difíciles de reconocer mediante la observación ordinaria.
Especialmente, para los coches que han estado en servicio, cambiar el color de la pintura o repintar toda la carrocería puede hacer que los signos de identificación inicial ya no sean claros. Por lo tanto, los compradores no deben confiar únicamente en el color de la pintura o el estado exterior para evaluar el historial del coche.
El chasis y el sistema de chasis deben revisarse cuidadosamente.
El Sr. Vu cree que la estructura de la carrocería, el chasis y el sistema de chasis deben ser priorizados para la inspección al comprar un coche usado. Los compradores deben llevar el coche al elevador para detectar rastros de ajuste, soldadura, deformación o anomalías en las posiciones de conexión.
Es necesario revisar el rotor, el caucho del sistema de suspensión, los amortiguadores y otros detalles de desgaste. Sin embargo, estos signos reflejan principalmente el nivel de uso, las condiciones de funcionamiento y el historial de mantenimiento, y no pueden utilizarse como base única para concluir que el vehículo ha tenido cada accidente.
No se deben ignorar los motores
El motor también es un elemento importante al revisar un coche viejo. Solo abrir el capó, observar con los ojos o realizar una prueba rápida no es suficiente para evaluar exhaustivamente el estado del motor.
Los compradores deben averiguar si el coche ha sido desmontado o reparado antes, y al mismo tiempo verificar los signos anormales durante el funcionamiento. Si es posible, se debe permitir que los técnicos inspeccionen en la práctica y evalúen el motor después de que el coche haya estado funcionando durante suficiente tiempo, en lugar de basarse únicamente en el estado en el que el coche está quieto.
Un coche que ha sido desmantelado no significa necesariamente que haya sido reparado en gran medida o que haya perdido su calidad. Lo importante es determinar el motivo del desmantelamiento del motor, las piezas que han sido intervenidas y la calidad de la reparación anterior.
Si el vendedor no permite una inspección exhaustiva, el comprador debe considerar
Otra señal que los compradores deben tener en cuenta es que el propietario del vehículo no está de acuerdo con la inspección de elementos importantes. Es comprensible que el vendedor quiera proteger sus bienes, pero los compradores también necesitan tener condiciones de inspección correspondientes antes de decidir la transacción.
Si el propietario del coche no permite subir el coche al elevador, no permite la inspección del motor o limita en exceso la inspección, el comprador debe considerar buscar otro coche.
El objetivo de la inspección de coches usados no es encontrar un coche que no tenga rastros de reparación en absoluto, sino determinar el estado real y el grado de adecuación al presupuesto. A través de esto, los compradores pueden saber qué coche necesita ser reparado, reemplazado y evitar incurrir en grandes costos después de recibir el coche.