La popularidad de los teléfonos inteligentes, las tabletas y los dispositivos electrónicos está haciendo que los niños pasen más tiempo frente a la pantalla todos los días. Esto genera preocupaciones sobre el impacto de los dispositivos electrónicos en la salud, el sueño, la capacidad de concentración y el desarrollo de los niños.
Según los expertos, el uso excesivo de pantallas puede afectar la actividad física, la capacidad de comunicación social y los hábitos de vida de los niños. Muchos niños hoy en día tienden a dedicar más tiempo a teléfonos o tabletas que a actividades al aire libre y a la comunicación directa.
Un estudio publicado en el Journal of Family Medicine and Primary Care muestra que el tiempo promedio de uso de dispositivos electrónicos por día en niños oscila entre 2 y 2,5 horas. Entre ellos, los niños en edad preescolar tienden a pasar más tiempo frente a la pantalla que los niños en edad escolar.
Según estadísticas de la Academia Estadounidense de Psiquiatría Infantil y Adolescente (AACAP), los niños de 8 a 12 años pueden dedicar de 4 a 6 horas al día a dispositivos electrónicos, mientras que los adolescentes pueden dedicar hasta 9 horas.
AACAP recomienda que los niños menores de 18 meses solo usen la pantalla para videollamadas con familiares. Para los niños de 2 a 5 años, el tiempo de uso de la pantalla fuera del propósito educativo debe limitarse a aproximadamente una hora al día a la semana.
La Dra. Himani Narula, experta en pediatría del desarrollo y el comportamiento en Gurgaon (India), dijo que los padres deben reducir el tiempo de uso de dispositivos electrónicos en los niños de manera suave y paso a paso para evitar ejercer presión sobre los niños.
Lo primero importante es que los padres deben dar ejemplo en el uso de teléfonos y dispositivos electrónicos. Cuando los adultos sostienen continuamente el teléfono o ven la televisión, los niños también forman fácilmente hábitos similares. Además, los padres deben hablar con los niños sobre la razón por la que deben limitar el tiempo de uso de la pantalla en lugar de simplemente prohibirlo. Explicar claramente y permitir que los niños participen en el proceso de construcción de reglas puede ayudar a los niños a cooperar mejor.
Los expertos también recomiendan establecer áreas que no utilicen dispositivos electrónicos en la casa, como mesas de comedor o dormitorios. Esto ayuda a los niños a formar hábitos de vida saludables y a limitar la dependencia de las pantallas.
Además de limitar el tiempo de uso de dispositivos electrónicos, los padres deben crear actividades alternativas como leer libros, practicar deportes, hacer manualidades o participar en juegos familiares. Estas actividades no solo ayudan a los niños a reducir el tiempo frente a la pantalla, sino que también apoyan el desarrollo de habilidades de comunicación y movimiento.
El Dr. Narula cree que construir un historial de uso de dispositivos electrónicos específico y mantenerlo regularmente todos los días también es muy importante. En caso de necesidad, los padres pueden utilizar la función de control parental para restringir el acceso a ciertas aplicaciones o contenido inapropiado.
Según los expertos, el objetivo no es eliminar por completo los dispositivos electrónicos, sino ayudar a los niños a utilizar la tecnología de manera equilibrada y apropiada para su edad.