Algunos alimentos cuando se refrigeran pueden cambiar el sabor, la textura y también el valor nutricional.
Tomates
Según expertos de la Universidad de California, Davis, una temperatura inferior a 10°C puede interrumpir el proceso de maduración natural, haciendo que los tomates pierdan su aroma y reduzcan los compuestos fragantes característicos. Es mejor conservar los tomates a temperatura ambiente, evitando la luz solar directa.
Patata
El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos advierte que el ambiente frío hace que el almidón de las patatas se convierta rápidamente en azúcar, afectando el sabor y posiblemente creando sustancias desfavorables al cocinar a altas temperaturas.
Miel
Como alimento con propiedades antibacterianas naturales y baja humedad, no es necesario refrigerarlo. Los expertos de National Honey Board dicen que guardar la miel en el refrigerador hace que el producto se cristalice más rápido, cambiando la textura.
Los expertos recomiendan que los consumidores comprendan claramente las características de cada tipo de alimento para conservarlo correctamente, manteniendo la nutrición completa y garantizando el sabor natural.