Después de los 60 años, mantener el ejercicio juega un papel importante en la preservación de la masa muscular, la densidad ósea y la movilidad. Los sentadillas son uno de los ejercicios recomendados porque ayudan a fortalecer las piernas, mejorar la capacidad de realizar actividades diarias y apoyar la salud articular.
Los sentadillas afectan simultáneamente a muchos grupos musculares importantes como los glúteos, los músculos del muslo delantero, los músculos del muslo trasero, las pantorrillas y los músculos abdominales. Todos estos son grupos musculares necesarios para actividades como levantarse, caminar, mantener el equilibrio y subir escaleras.
Para las personas mayores de 60 años, el número de sentadillas correctas también se considera un indicador que refleja la capacidad de movimiento de la parte inferior del cuerpo. Este ejercicio evalúa la fuerza muscular general, la resistencia, la coordinación, el equilibrio, la función cardiovascular y la flexibilidad de las caderas, las rodillas y los tobillos.
Si se pueden realizar muchos sentadillas en una postura estándar, esto demuestra que la parte inferior del cuerpo aún mantiene la fuerza necesaria para apoyar las actividades de la vida diaria.
Por el contrario, si se encuentran dificultades, la causa puede ser la disminución de la fuerza muscular, la movilidad limitada, la pérdida de equilibrio, la mala condición cardiovascular o el dolor articular debido a una postura incorrecta. Determinar la causa correcta ayudará a elegir el método de entrenamiento adecuado.