La jícama ha sido conocida desde la antigüedad por su uso para embellecer la piel gracias a algunos micronutrientes contenidos en la jícama que tienen el efecto de blanquear y aclarar la piel. Por lo tanto, la jícama se utiliza a menudo en el cuidado de la salud y la belleza, por ejemplo, se muele o se corta en rodajas para hacer mascarillas, exfoliar o reemplazar como crema hidratante.
Melasma: Uno de los usos más familiares de la jícama es apoyar el cuidado de la piel, especialmente para la piel opaca o con manchas oscuras y pecas. Debido a que contiene un alto contenido de agua, la jícama ayuda a calmar la piel, brinda una sensación fresca y contribuye a mejorar la luminosidad del rostro. Cuando se usa como mascarilla durante unos 15 minutos y luego se lava con agua, la piel puede volverse más suave y húmeda con el tiempo.
La jícama tiene un efecto laxante: La jícama tiene un efecto laxante, buena para el sistema digestivo, ayuda a que el estómago se contraiga mejor.
Ayuda a que los huesos y los dientes estén sanos: La jícama contiene fósforo y calcio, que son minerales importantes para el desarrollo de los huesos y los dientes. Agregar jícama a las comidas puede contribuir a apoyar las necesidades nutricionales necesarias, ayudando a que los huesos y los dientes se desarrollen de manera más estable.
Prevención del estreñimiento: La jícama contiene inulina, una sustancia con propiedades similares a la fibra. Este componente apoya la actividad intestinal, aumenta la masa de heces y facilita el uso del baño, especialmente útil para las personas con estreñimiento frecuente.
Reduce los efectos de la menopausia: También se dice que la jícama contiene fitoestrógenos, compuestos vegetales que tienen efectos similares a las hormonas femeninas. Gracias a esto, este tubérculo puede ayudar a las mujeres a reducir el malestar durante la menopausia, al tiempo que contribuye a mantener una piel sana.
Reduce la secreción excesiva de ácido estomacal: Debido a su naturaleza fresca, la jícama se considera a menudo un alimento que ayuda a calmar el estómago. Comer jícama correctamente puede ayudar a reducir la sensación de ardor, limitar el impacto del ácido estomacal y ayudar a que el sistema digestivo funcione más cómodamente.