Además de ajustar la dieta, algunas bebidas y alimentos pueden ayudar a controlar los niveles de ácido úrico.
Se dice que el té y el café tienen un efecto diurético, que ayuda a aumentar la excreción de ácido úrico a través de la orina. Sin embargo, debe usarse en cantidades moderadas y no reemplazar el agua filtrada en la dieta diaria.
La leche y los productos lácteos tienen un bajo contenido de purinas, adecuado para personas con ácido úrico alto. Se cree que la proteína caseína en la leche puede apoyar la eliminación del ácido úrico, contribuyendo a reducir el riesgo de acumulación de ácido úrico en el cuerpo.

Durante la fase de ataque agudo de gota, las bayas como las cerezas y los arándanos pueden ser una opción beneficiosa gracias a su riqueza en polifenoles y compuestos vegetales con propiedades antiinflamatorias, que ayudan a reducir la hinchazón y el dolor articular. Algunos estudios también muestran que comer entre 10 y 12 cerezas al día puede contribuir a reducir el riesgo de recurrencia del ataque de gota, gracias a su alto contenido en antocianinas. Sin embargo, no debe abusarse porque consumir demasiado puede ser perjudicial para el control de la enfermedad, especialmente en personas con diabetes o enfermedad renal.
Además, las frutas ricas en vitamina C también se consideran beneficiosas para las personas con hiperuricemia. Algunos estudios demuestran que complementar con unos 500 mg de vitamina C al día puede ayudar a reducir los niveles de ácido úrico en sangre. Sin embargo, en lugar de abusar de los suplementos dietéticos, mantener una dieta diversa con muchas frutas frescas sigue siendo una opción recomendada para apoyar la salud general.