Aumentar la energía natural
Entre los tipos de té, el té negro suele tener el mayor contenido de cafeína. La cantidad específica de cafeína depende del tipo de té y del tiempo de preparación.
El tiempo ideal de remojo es de unos 3 a 5 minutos para lograr un efecto óptimo. Un remojo más largo puede extraer más cafeína, pero también hará que el té sea más fuerte y amargo.
Promoción de la lucidez, la calma
A diferencia del café o las bebidas energéticas que pueden causar inquietud, el té negro contiene L-teanina, un aminoácido que ayuda a aliviar los efectos estimulantes excesivos de la cafeína.
La combinación de cafeína y L-teanina ayuda a aumentar la lucidez pero aún así mantener la sensación de calma, al tiempo que apoya la capacidad de concentración y la función cognitiva. El hábito de beber té puede estar relacionado con un menor riesgo de deterioro cognitivo, especialmente cuando se combina con un estilo de vida saludable.
Rico en antioxidantes
El té negro es una rica fuente de antioxidantes, que pueden ayudar a reducir la inflamación crónica y proteger el cuerpo del riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y otras enfermedades crónicas. Los compuestos polifenólicos del té negro ayudan a neutralizar los radicales libres, protegiendo así las células y apoyando la prevención de enfermedades.
Apoyo a la salud cardiovascular
Un corazón sano juega un papel importante en el mantenimiento de la energía y la calidad de vida. Gracias a su alto contenido de antioxidantes, el té negro puede contribuir a mejorar la salud cardiovascular, especialmente cuando se usa en lugar de bebidas azucaradas como refrescos.