La paralización de la ruta de transporte de energía más importante del mundo está generando preocupación por un nuevo shock para el mercado del petróleo y la inflación mundial.
El tráfico marítimo a través del Estrecho de Ormuz cayó a 0 el 14 de marzo, marcando la primera vez que esta importante ruta de transporte de energía está completamente paralizada desde que el conflicto relacionado con Irán, Estados Unidos e Israel se intensificó a finales del mes pasado.
Según datos de la empresa de análisis marítimo Windward, no se registraron barcos que pasaran por el estrecho en este día. Esta es la primera vez desde que estalló la guerra con Irán el 28 de febrero que la actividad marítima en el Estrecho de Ormuz cae a cero.
Las cifras se determinaron en base a la señal AIS (sistema de identificación automática) emitida por el barco, que permite rastrear las operaciones de transporte marítimo en tiempo real. El análisis de Windward mostró que durante ese tiempo no hubo señal AIS que confirmara que el barco había pasado por este estrecho estrecho.
En condiciones normales, el Estrecho de Ormuz es uno de los corredores de transporte de energía más concurridos del planeta. Esta ruta conecta el Golfo Pérsico con los mercados mundiales y transporta aproximadamente 1/5 del petróleo y el gas natural licuado (GNL) del mundo.
En promedio, alrededor de 77 barcos pasan por esta zona cada día.
Sin embargo, el caudal comenzó a disminuir drásticamente después de que estallaran tensiones militares en la región. En la segunda semana del conflicto, el número de barcos que pasaban por el estrecho se redujo drásticamente, a solo unos 2,7 barcos por día antes de caer a 0.
El colapso del tráfico marítimo en Ormuz muestra la gravedad de los riesgos de seguridad que están interrumpiendo el comercio marítimo en Oriente Medio. Los ataques a barcos y la creciente tensión militar hacen que muchas empresas de transporte y compañías de seguros eviten por completo esta ruta.
El Estrecho de Ormuz es una ruta de exportación clave para muchos productores de petróleo y gas del Golfo, incluidos Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos, Kuwait e Irak.
Si la interrupción se prolonga, el suministro mundial de petróleo y gas podría ser restringido, lo que hará que el mercado energético sea más volátil y creará nueva presión sobre la inflación mundial.
Actualmente, los operadores de energía y los responsables de la formulación de políticas están siguiendo de cerca si los esfuerzos internacionales para garantizar la seguridad marítima pueden ayudar a restablecer las operaciones de transporte a través del Estrecho de Ormuz en los próximos días.