El 16 de marzo, el ministro de Petróleo iraquí, Hayyan Abdul Ghani, confirmó que el país había suspendido oficialmente las operaciones en las súper minas estratégicas, incluidas West Qurna 1, West Qurna 2, Faihaa y Majnoon. Algunas minas en la provincia de Maysan, en el sureste, también figuran en la lista de suspensión temporal de la explotación esta vez.
La detección de riesgos potenciales en la operación y la garantía de la seguridad en áreas clave ha obligado al gobierno de Bagdad a tomar la decisión de congelar repentinamente la producción.
Actualmente, la explotación de petróleo y gas en Irak solo se mantiene a un nivel limitado en los campos del centro. Según Abdul Ghani, esta escasa cantidad de petróleo se suministra principalmente a las centrales eléctricas nacionales para mantener la red de seguridad social.
Sin embargo, el congelamiento total de los campos petroleros del sur, que se consideran el "vaso sanguíneo" económico de la nación, ha causado un gran shock en el mercado energético mundial, ya que los expertos han detectado continuamente signos de graves cortes de suministro.
West Qurna y Majnoon no solo son los mayores yacimientos petrolíferos de Irak, sino que también se encuentran entre los yacimientos con las mayores reservas del mundo. El cese de operaciones de estas instalaciones ha provocado que las bolsas internacionales descubran y analicen frenéticamente escenarios de respuesta para la cadena de suministro en Oriente Medio.
En el contexto de que el Estrecho de Ormuz sigue bloqueado, la interrupción de la producción por parte de uno de los principales exportadores de petróleo como Irak elevará los precios del petróleo crudo por encima de las previsiones anteriores, amenazando directamente la estabilidad económica de muchos países importadores.
Además del impacto en los precios, la suspensión de la producción en los yacimientos petrolíferos a gran escala también plantea un difícil problema técnico y de mantenimiento de la infraestructura. El gobierno iraquí está haciendo esfuerzos para controlar la situación para garantizar equipos de explotación modernos durante la suspensión temporal.
Todos los esfuerzos del Ministerio de Petróleo en este momento se centran en descubrir soluciones óptimas para proteger los activos nacionales, y al mismo tiempo preparar planes para restaurar la producción lo más rápido posible tan pronto como se garanticen las condiciones de seguridad.
Los principales países consumidores de petróleo están compitiendo contra el tiempo para detectar fuentes alternativas de suministro de otras regiones para compensar el enorme vacío dejado por los súper yacimientos del sur de Irak.
La pregunta sobre cuándo Irak reabrirá los yacimientos petrolíferos sigue abierta, lo que hace que la preocupación por una crisis energética integral sea cada vez más real.