TASS informa que el 2 de abril, el Gobierno ruso decidió extender la restricción a las exportaciones de gasolina hasta el 31 de julio de 2026, al tiempo que amplía el alcance de la aplicación también a los productores de productos petrolíferos. El decreto correspondiente ha sido firmado y anunciado por el Gobierno.
Según el anuncio, esta decisión tiene como objetivo garantizar la estabilidad del mercado nacional de combustible durante el período de alta demanda estacional, especialmente para servir a las actividades de producción agrícola.
Además, la fluctuación de los precios mundiales del petróleo debido a las tensiones geopolíticas en Oriente Medio también es un factor importante que impulsa el movimiento para restringir las exportaciones.
En particular, la nueva restricción no solo se aplica a las unidades intermediarias, sino que también cubre a los productores directos, un movimiento que muestra que Rusia está controlando resueltamente el flujo de combustible al mercado internacional.
Sin embargo, el gobierno ruso dijo que la prohibición no se aplicará a los contratos de suministro de acuerdo con los acuerdos intergubernamentales firmados anteriormente. Esto significa que algunos socios aún pueden seguir recibiendo suministro de combustible de Rusia en el marco de la cooperación bilateral.
El Decreto entra en vigor inmediatamente desde el momento en que se anuncia oficialmente.
Se prevé que la nueva medida de Rusia pueda tener un impacto significativo en los mercados de petróleo regionales y mundiales, en un contexto en el que el suministro está bajo mucha presión por factores geopolíticos y la demanda de recuperación.
Las exportaciones de gasolina de Rusia suelen alcanzar una media de unos 100.000 barriles por día. Esta cifra representa solo una pequeña parte del volumen de negocios mundial de este producto, según Bloomberg.
Sin embargo, la guerra en Irán está interrumpiendo el suministro de petróleo que pasa por el Estrecho de Ormuz, lo que provoca fuertes fluctuaciones en los precios de la gasolina y el petróleo. Por lo tanto, tener más restricciones en el comercio mundial de combustible exacerbará los desafíos para los países importadores de petróleo.