El 27 de febrero, la Autoridad Suiza de Supervisión Financiera (FINMA) ordenó la disolución urgente de MBaer Merchant Bank. Esta decisión se tomó menos de 24 horas después de que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos amenazara con eliminar este banco del sistema de pago en dólares estadounidenses.
Para un banco privado, no poder operar en USD equivale a la pena de muerte, lo que obligó a toda la junta directiva de MBaer a dimitir simultáneamente en la mañana del 27 de febrero.
La razón por la que Estados Unidos actuó con decisión radica en las cifras recién reveladas: el 98% de los activos de MBaer provienen de clientes de alto riesgo y el 80% de las relaciones comerciales de este banco muestran signos turbios.
Estados Unidos acusa a MBaer de convertirse en una "estación de tránsito" para flujos de dinero sancionados de Rusia e Irán, ayudando directamente a las actividades de lavado de dinero transnacionales. Esta infracción se considera particularmente grave, amenazando directamente la reputación del centro financiero suizo que está bajo presión de las políticas fiscales de la administración del presidente Donald Trump.
A finales de 2025, MBaer gestionaba activos por valor de 6.380 millones de dólares de unos 700 clientes. Tras las sanciones, todo el consejo de administración renunció y los poderes ejecutivos fueron transferidos a la unidad de liquidación.
En lugar de las medidas habituales, la administración del presidente Trump activó el Artículo 311 de la Ley Patriota para aislar a MBaer del sistema financiero estadounidense. Esto se considera un nuevo "modelo" de cooperación entre Estados Unidos y Suiza para endurecer el control del flujo de dinero ilegal en bancos privados.
Actualmente, los clientes de MBaer solo pueden retirar un máximo de unos 130.000 dólares y solo reciben en franco suizo debido a las restricciones de comercio de divisas de Estados Unidos.
Se espera que la próxima semana, altos funcionarios del Departamento del Tesoro de Estados Unidos viajen a Suiza para trabajar con los reguladores y la comunidad bancaria. Esta medida tiene como objetivo reforzar la declaración del Secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, sobre el uso de toda la autoridad para proteger la integridad del sistema financiero nacional.