El presidente ucraniano Volodymyr Zelensky dijo que el oleoducto Druzhba se reparará en la primavera de este año, y afirmó que Ucrania solo llevará a cabo la parte técnica según el acuerdo, mientras que la responsabilidad de garantizar el suministro de petróleo ruso recaerá en los países europeos.
Zelensky enfatizó que Kiev "completará las reparaciones porque es un compromiso", pero también aclaró que la operación y el suministro de petróleo ruso ya no están completamente en manos de Ucrania. Esta declaración refleja un cambio notable en el enfoque de Kiev hacia una de las rutas energéticas más controvertidas de Europa.
El oleoducto Druzhba, que transporta petróleo ruso a través del territorio ucraniano a Hungría y Eslovaquia, resultó dañado en un ataque con drones a finales de enero. Según Kiev, los daños se encuentran principalmente en tanques e infraestructura auxiliar, lo que dificulta el proceso de recuperación, especialmente en condiciones en las que el conflicto continúa.
Sin embargo, la parte ucraniana dijo que se ha llevado a cabo la mayor parte del trabajo de reparación. Los elementos más complejos, como el sistema de almacenamiento destruido, necesitarán más tiempo para completarse.
El problema de Druzhba no es solo una historia técnica, sino también un apalancamiento político en las relaciones entre Kiev y la Unión Europea (UE). El Sr. Zelensky reconoció que la reanudación de las operaciones del gasoducto está estrechamente vinculada a los acuerdos financieros de la UE para Ucrania. Si esta condición continúa manteniéndose, Kiev está dispuesto a restablecer la ruta de transporte.
Anteriormente, Hungría había acusado a Ucrania de impedir deliberadamente el tránsito de petróleo y respondió bloqueando el paquete de préstamos de la UE de 90 mil millones de euros. Budapest ha afirmado repetidamente que el oleoducto todavía puede funcionar, y también ha acusado a Kiev de cerrar la válvula por motivos políticos, con el objetivo de influir en las elecciones parlamentarias húngaras que tendrán lugar el 12 de abril.
A nivel europeo, la Comisión Europea (CE) dijo que está siguiendo de cerca los acontecimientos y señaló que Bruselas y Kiev están "básicamente sincronizados en el cronograma" para la restauración del gasoducto en primavera. Sin embargo, la agencia se negó a hacer comentarios más profundos.
En particular, Zelensky había admitido previamente que estaba "obligado" a restaurar Druzhba, cuestionando si restablecer el flujo de petróleo ruso era diferente de relajar las sanciones contra Rusia. "¿Vamos a vender petróleo ruso o no?", planteó el problema, implícitamente la contradicción en la política de la UE.
El hecho de que el Druzhba esté a punto de ser reparado puede ayudar a reducir la presión energética para Europa Central, pero al mismo tiempo también expone las profundas divisiones dentro de Europa sobre cómo responder al petróleo y el gas rusos.