Esta cifra es suficiente para advertir que los UAV se están convirtiendo en un peligro real para la seguridad aérea.
En Tan Son Nhat, el riesgo es aún más preocupante cuando el aeropuerto está situado en medio de una ciudad densamente poblada, con una densidad de operación muy alta. Incluso un pequeño dispositivo de vuelo que aparece en la ubicación y el momento equivocados puede obligar a la operación a cambiar.
La realidad ha demostrado que, en la noche del 11 de agosto, Tan Son Nhat tuvo que detener dos veces el despegue y el aterrizaje debido a la detección de UAV en el área de operación de vuelo, afectando 73 vuelos.
En Da Nang, durante el Tet Nguyen Dan 2026, las fuerzas funcionales descubrieron 6 casos de UAV operando ilegalmente cerca del umbral de la pista, afectando a más de 83 vuelos.
En Noi Bai y Cat Bi, solo en dos días, el 6 y 7 de junio, los objetos voladores sospechosos de ser UAV y otros vehículos aéreos aparecieron continuamente, afectando directamente la operación, lo que provocó que muchos vuelos tuvieran que detenerse y esperar.
Por lo tanto, este no es un riesgo exclusivo de Tan Son Nhat. Los UAV se están convirtiendo en un problema de seguridad aérea generalizado.
Un UAV, incluso pequeño, puede chocar con un avión, causando daños, afectando el motor o obligando al piloto a manejar situaciones inesperadas en el momento del despegue y aterrizaje.
El gobierno ha emitido un decreto sobre la gestión de vehículos aéreos no tripulados y otros vehículos aéreos. Las regulaciones sobre zonas prohibidas y zonas restringidas no son para dificultar las cosas a los usuarios de UAV, sino para proteger la seguridad, la protección y la vida humana.
El problema actual es que la ley debe ir más rápido que los UAV que vuelan en el cielo.
Para los grandes aeropuertos, es necesario fortalecer el sistema de detección temprana, alerta y manejo de UAV ilegales. La Administración de Aviación Civil de Vietnam también ha propuesto invertir en equipos especializados para detectar, alertar temprano y reprimir los UAV cuando sea necesario.
Además de la tecnología, es responsabilidad del gobierno local. Las zonas residenciales ubicadas en zonas prohibidas y zonas de restricción de vuelo deben ser objeto de propaganda regular, no solo después de que ocurra un incidente.
Las escuelas, los clubes de tecnología, las tiendas de negocios de UAV y las unidades organizadoras de eventos también necesitan que se difundan claramente las regulaciones.
Más importante aún, es necesario tratar severamente los casos de violación intencional.
Un operador de UAV ilegal puede pensar que solo está grabando un video. Pero debajo de ese dispositivo pueden estar cientos de pasajeros esperando un vuelo seguro.
No esperes a que un UAV choque con un avión para darte cuenta de que un pequeño dispositivo puede tener grandes consecuencias.