En invierno, el ángulo de luz es más bajo, el tiempo de sol es más corto y muchas personas pasan la mayor parte del tiempo en interiores, lo que hace que el cuerpo reduzca la síntesis natural de vitamina D a través de la piel.
La suplementación diaria de vitamina D es necesaria en condiciones de poca exposición al sol para asegurar la función ósea e inmunológica.
Un estudio clínico muestra que las personas que se saltan el desayuno con regularidad tienen un mayor riesgo de deficiencia de vitamina D, ya que el desayuno es uno de los momentos convenientes para consumir alimentos ricos en vitamina D o alimentos enriquecidos con vitamina D.
La vitamina D es una vitamina liposoluble, lo que significa que la absorbes mejor cuando consumes la misma cantidad de grasa saludable.
Un estudio muestra que usar vitamina D con las comidas principales puede aumentar los niveles de vitamina D en la sangre hasta en un 50% en solo 2-3 meses en comparación con tomarla con el estómago vacío, y cuando se combina con alimentos ricos en grasas como mantequilla, huevos, leche entera, la eficacia de la absorción aumenta aún más.
Por lo tanto, el desayuno que suele incluir leche, huevos y cereales es el momento ideal para reponer la vitamina D a través de la alimentación.
La vitamina D de los alimentos no es tan abundante como muchas otras vitaminas, pero todavía hay muchas opciones buenas para el desayuno:
Pescado graso: Esta es la fuente más abundante de vitamina D natural, cada pequeña porción puede proporcionar una cantidad significativa en comparación con las necesidades diarias.
Huevos: Los huevos contienen vitamina D y grasas saludables que ayudan a aumentar la absorción de vitamina D en el desayuno omelette o sándwich.
Setas radiadas UV: Una fuente vegetal única que produce vitamina D cuando se expone a los rayos UV, que se puede utilizar en huevos o en ensaladas matutinas.
Leche y cereales que aumentan la vitamina D: Esta es una opción adecuada para personas que no comen mucho pescado o una dieta vegetariana, lo que ayuda a asegurar niveles básicos de vitamina D.
La suplementación regular de vitamina D a través del desayuno no solo ayuda a la absorción de calcio, ayuda a fortalecer los huesos y previene la osteoporosis, sino que también ayuda a apoyar el sistema inmunológico, reduciendo el riesgo de infecciones respiratorias, algo que es más probable que ocurra en climas fríos.
Un nivel estable de vitamina D también está relacionado con la reducción del riesgo de trastornos musculares y dolores óseos comunes en invierno.