El agua de coco siamés fresca es una de las bebidas refrescantes preferidas por muchas familias, especialmente utilizada durante el Tet Nguyen Dan. Sin embargo, al elegir cocos siamés con mucha agua y dulzura natural, se deben tener en cuenta algunos secretos siguientes:
Tamaño y color de la carcasa
Las amas de casa si eligen comprar cocos grandes tendrán un jugo más claro que el coco siamés original. El coco siamés más delicioso suele ser de tamaño pequeño o mediano, con un peso de 1 kg a 1,5 kg. En cuanto al color, la cáscara de coco siamés debe ser de color verde uniforme y fresca.
Si la cáscara de coco se ha vuelto amarilla o marrón tierra, es muy probable que el coco siamés se haya guardado durante mucho tiempo, el agua se volverá agria y perderá su sabor característico. Es necesario evitar comprar cocos magullados o con signos de moho en la cáscara exterior.
Sonido y dureza
Usa los dedos para pinchar suavemente el tallo del coco siamés para comprobar la dulzura. Si haces un sonido fuerte y la punta de los dedos se siente entumecida, es que el coco siamés tiene un pulpa gruesa y produce jugo dulce.
Por el contrario, si emana un sonido bajo o turbio, es muy probable que sea coco siamés todavía tierno. El coco tierno, aunque tiene mucha agua, tendrá un sabor ligeramente agrio, no rico.
Parte del tallo
El tallo del coco debe estar seco, sin burbujas de aire ni marcas de agujas extrañas. Esta es una señal importante para eliminar los cocos inyectados con azúcar artificial para aumentar la dulzura artificial.
Además, las amas de casa deben priorizar la elección de cocos con racimos intactos, sin pelar. La razón es que los cocos pelados también son muy fáciles de remojar en blanqueadores para mantener el color durante mucho tiempo, lo que es perjudicial para la salud.
Cómo conservar el coco fresco durante mucho tiempo
Para mantener el coco siamés siempre fresco durante un largo período de tiempo, la conservación juega un papel bastante importante. El coco con la cáscara intacta se puede guardar en un lugar fresco durante unos 7 días. Si desea conservarlo durante más de 2 a 3 semanas, las amas de casa deben pelar la cáscara verde, dejando solo la fibra blanca y la cáscara de coco.
Luego, envuélvelo herméticamente en film transparente y guárdalo en el refrigerador a una temperatura de 1 a 4 grados C. Este método ayudará a que el agua de coco esté siempre dulce y fresca y no se eche a perder rápidamente.