La política de reorganizar el sistema escolar en todo el país está entrando en una etapa decisiva.
Junto con el objetivo de reducir al menos el 30% de los centros escolares, se espera que más de 20.000 directores y subdirectores sean transferidos y reorganizados; de los cuales alrededor de 11.000 personas volverán a ser maestros.
Durante muchos años, el sector educativo se ha enfrentado a una paradoja. En muchas localidades, todavía hay escasez de profesores, especialmente en las nuevas asignaturas y las zonas difíciles.
Mientras tanto, el aparato de gestión en algunos lugares muestra signos de ser engorroso cuando la escala de las escuelas es pequeña, el número de estudiantes disminuye pero el número de funcionarios de gestión casi no cambia.
Por lo tanto, la transferencia de una parte de los funcionarios de gestión para que vuelvan a enseñar es una dirección razonable. Esa es también la forma de devolver los recursos humanos especializados al lugar más necesario.
Sin embargo, lo primero que hay que cambiar es la visión de la sociedad.
No pocas personas todavía consideran tácitamente que volver de director y subdirector a ser profesor es un paso atrás en su carrera. Ese pensamiento crea fácilmente una psicología pesada para las personas que están sujetas a traslado.
Mientras tanto, la profesión docente tiene un punto muy especial. Los administradores escolares también comienzan desde el podio. El director no es otra profesión para los profesores, sino un puesto de gestión asignado en un período determinado.
Si hoy la demanda del sistema es de más profesores, y el número de funcionarios de gestión es menor, entonces volver a clase debe verse como una continuación de la contribución, es algo muy normal, no hay nada de qué preocuparse.
Sin embargo, paralelamente a la mentalidad de "normalidad", el sector educativo también debe estar completamente preparado para este proceso de transición.
En realidad, muchos funcionarios de gestión no han enseñado directamente durante muchos años. El nuevo programa de educación general, los métodos de enseñanza, la aplicación de tecnología o los requisitos de inspección y evaluación actuales han cambiado mucho.
Para que se pongan al día rápidamente con el trabajo, es necesario tener un plan de capacitación, actualizar la experiencia y apoyar la adaptación antes de volver al podio.
La política de reorganizar el sistema escolar en todo el país esta vez no tiene como objetivo recortar a toda costa, sino apuntar a reestructurar el personal en la dirección de reducir la plantilla de gestión y aumentar el personal docente directo.
Todo apunta al objetivo de que los estudiantes estudien en escuelas mejor gestionadas, los profesores tengan más compañeros de clase y la calidad de la educación realmente mejore.
Si se implementa de manera pública, transparente, con una hoja de ruta y garantizando todos los derechos de las personas que son transferidas o se jubilan anticipadamente, este proceso creará consenso.
En la educación, la posición más importante sigue siendo el podio. Y el regreso de unos 11.000 directores y subdirectores al podio, si ese es el lugar que necesita el sistema, siempre es una contribución digna de aprecio.