El cortisol alto promueve la acumulación de grasa visceral y trastornos metabólicos
La grasa abdominal no es solo un problema estético, sino que también esconde muchos riesgos para la salud como la diabetes, las enfermedades hepáticas y cardiovasculares. Los expertos creen que uno de los "culpables" silenciosos detrás de la capa de grasa visceral obstinada es el cortisol, la hormona del estrés producida por las glándulas suprarrenales.
Según la experta en fitness Wanitha Ashok, el cortisol participa en la regulación del metabolismo y la reacción de "luchar o huir". Cuando el estrés persiste, los niveles de esta hormona aumentan, lo que promueve que el cuerpo almacene energía en forma de grasa, especialmente en el abdomen. Un estudio publicado en la revista científica Biochemical Pharmacology muestra que las personas con cortisol alto suelen acumular más grasa visceral.
El profesor Robert Sapolsky, neurobiólogo de la Universidad de Stanford, EE. UU., opina que el estrés crónico no solo altera las hormonas, sino que también cambia el comportamiento alimentario, lo que hace que las personas recurran a alimentos ricos en azúcar y grasa. "Es un círculo vicioso entre la endocrinidad y las emociones", enfatizó.
5 formas de ayudar a controlar las hormonas del estrés
Para reducir el cortisol y la grasa abdominal, los expertos recomiendan 5 medidas específicas.
Primero, practicar la atención plena y la meditación. Un estudio en la revista Frontiers in Physiology muestra que la meditación y la respiración profunda ayudan a reducir significativamente el cortisol. Solo 10 minutos al día también marcan la diferencia.
Segundo, el ejercicio con fines específicos. Los ejercicios aeróbicos como correr, andar en bicicleta, nadar combinados con el entrenamiento de fuerza ayudan a reducir el estrés y aumentar el metabolismo. Un estudio en el Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism registró que 30 minutos de ejercicio moderado pueden reducir temporalmente el cortisol.
En tercer lugar, mantenga una dieta equilibrada rica en verduras, proteínas magras y grasas saludables. Los ácidos grasos omega-3 del salmón, las nueces y una pequeña cantidad de chocolate negro pueden ayudar a regular las hormonas.
Cuarto, asegúrate de dormir de 7 a 9 horas cada noche. La falta de sueño aumenta el cortisol y el riesgo de obesidad, según el American Journal of Epidemiology.
Finalmente, dedica tiempo a pasatiempos como pintar, jardinería o bailar. Un estudio en Psychosomatic Medicine muestra que las personas que mantienen actividades favoritas tienen niveles más bajos de cortisol.
Controlar el cortisol no es un milagro inmediato, pero con las 5 formas anteriores, reducir la cintura puede comenzar por el equilibrio mental.