Según el Hospital Central de Endocrinología, el sistema digestivo no solo realiza la función de digestión y absorción de nutrientes, sino que también juega un papel importante en el mantenimiento de la salud y el sistema inmunológico del cuerpo. Sin embargo, muchas personas a menudo ignoran los síntomas anormales porque piensan que son solo trastornos digestivos comunes. De hecho, esto puede ser una señal de advertencia temprana de muchas enfermedades peligrosas como úlceras de estómago, colitis, enfermedades hepáticas y biliares e incluso cáncer de tracto digestivo.
Algunos signos que los pacientes no deben ser subjetivos incluyen: dolor abdominal prolongado o recurrente, hinchazón, indigestión, náuseas, vómitos, eructos, acidez estomacal, ardor detrás del esternón, estreñimiento o diarrea prolongada, heces con sangre, heces negras, pérdida de peso de causa desconocida, pérdida de apetito, dificultad para tragar o fatiga prolongada. Cuando estos síntomas aparecen con frecuencia o no mejoran, los pacientes deben acudir a un centro médico para ser examinados, diagnosticados y tratados a tiempo.
Es de destacar que muchas enfermedades gastrointestinales, especialmente el cáncer de estómago y el cáncer colorrectal, a menudo progresan silenciosamente en las primeras etapas y tienen pocos síntomas claros. Por lo tanto, los exámenes y controles periódicos proactivos juegan un papel importante en la detección temprana de lesiones precancerosas y cancerosas, mejorando así la eficacia del tratamiento y reduciendo el riesgo de complicaciones.
Los expertos recomiendan que los adultos se sometan a exámenes de salud y evalúen el riesgo de enfermedades digestivas al menos una vez al año, especialmente a partir de los 40 años o antes si existen factores de riesgo como antecedentes familiares de cáncer gastrointestinal, infección por Helicobacter pylori (HP), pólipos colorrectales, úlceras estomacales crónicas o síntomas anormales que aparecen con frecuencia. La endoscopia gástrica y la endoscopia colorrectal serán indicadas por un médico con una frecuencia adecuada basada en la edad, los factores de riesgo y los resultados de la endoscopia anterior.
Escuchar las señales del cuerpo, mantener un estilo de vida saludable y tomar la iniciativa de exámenes y controles digestivos periódicos es una forma eficaz de proteger la salud, prevenir enfermedades y mejorar la calidad de vida.