La artritis ya no es una enfermedad que solo se encuentra en los ancianos. Actualmente, muchos jóvenes también son diagnosticados con diferentes formas de artritis, con síntomas comunes como dolor articular prolongado, rigidez matutina, hinchazón y movilidad limitada. Ante esta situación, muchos pacientes recurren a medidas de apoyo además de medicamentos y fisioterapia, incluida la suplementación con vitamina B.
Según el Dr. Akhilesh Rathi, Director del Departamento de Ortopedia, Reemplazo de Articulaciones y Cirugía Robotica del Instituto de Salud Sri Balaji Action (India), la artritis es una enfermedad compleja que no solo afecta a las articulaciones, sino que también está relacionada con los músculos, los nervios y todo el sistema motor. Por lo tanto, la nutrición desempeña un cierto papel de apoyo en el proceso de control de la enfermedad.
La vitamina B no es una sustancia individual sino un grupo de vitaminas, entre las que se mencionan a menudo las vitaminas B1, B6, B9 y B12. Estas vitaminas participan en muchas funciones importantes del cuerpo, como mantener el funcionamiento del sistema nervioso, apoyar la función muscular y participar en el metabolismo energético.
En este grupo, las vitaminas B6 y B12 están directamente relacionadas con la salud nerviosa. Cuando el sistema nervioso se ve afectado, la sensación de dolor puede volverse más pronunciada o prolongada, especialmente en pacientes con artritis acompañada de dolor nervioso.
Según el Dr. Rathi, la vitamina B no tiene efecto en el tratamiento de las causas de la artritis. Sin embargo, en algunos casos, la suplementación puede ayudar a reducir los síntomas relacionados con los nervios, como entumecimiento, picaduras o debilidad en manos y pies. Estos síntomas son comunes en pacientes ancianos, personas con diabetes o personas que usan medicamentos durante mucho tiempo, lo que lleva a una deficiencia de vitamina B, especialmente vitamina B12.
Sin embargo, no todos los pacientes con artritis necesitan suplementos de vitamina B. El uso de vitaminas sin pruebas que determinen la deficiencia no aporta beneficios obvios para reducir el dolor articular o la inflamación. Por el contrario, el uso innecesario de vitaminas puede causar algunos efectos secundarios como molestias digestivas o náuseas.
La vitamina B puede considerarse en casos de artritis acompañada de dolor nervioso, pacientes ancianos diagnosticados con deficiencia de vitamina B12, personas con enfermedades neurológicas relacionadas con la diabetes o personas que tienen que tomar analgésicos durante mucho tiempo. En estos casos, la vitamina B solo desempeña un papel de apoyo, no sustituye a los principales tratamientos.
Los expertos enfatizan que el tratamiento de la artritis requiere un enfoque integral. Los pacientes deben mantener una dieta equilibrada, controlar el peso, hacer ejercicio adecuado, combinar fisioterapia y usar medicamentos según las indicaciones médicas. La vitamina B, si es necesaria, solo debe complementarse después de ser evaluada por un médico.