Hay muchos compuestos biológicos en el café, incluyendo cafeína, ácido clorogénico, cafestol y kahweol. Estas sustancias activas tienen propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y ayudan a reducir la acumulación de grasa en el hígado.
El ácido cafeico, un compuesto natural del café, puede ayudar a reducir la acumulación de lípidos en las células hepáticas, al tiempo que limita el daño oxidativo y mejora los trastornos metabólicos relacionados con MASLD.
Aunque el café aporta muchos beneficios potenciales, los expertos enfatizan que la eficacia depende en gran medida del uso.
Priorizar el café puro
Los estudios de salud hepática se realizan principalmente con café negro o café bajo en azúcar. La ingesta excesiva de azúcar, leche condensada o cremas líquidas puede aumentar la ingesta de calorías y azúcar en el cuerpo, promoviendo así la acumulación de grasa en el hígado, lo que va en contra del objetivo de controlar la grasa hepática.
Mantener una cantidad moderada cada día
Muchos estudios de observación muestran que una ingesta de aproximadamente 2-3 tazas de café al día es la dosis regular registrada que aporta beneficios para el hígado.
Algunos estudios también muestran que el efecto protector hepático continúa aumentando a un nivel de 3-4 tazas al día, sin embargo, no todo el mundo es adecuado para una alta cantidad de cafeína.
Beber con regularidad en lugar de beber mucho en una sola vez
Los expertos en nutrición creen que los beneficios del café para el hígado provienen del mantenimiento de hábitos de consumo a largo plazo. Por lo tanto, beber 1-2 tazas por la mañana y a primera hora de la tarde a menudo se considera más adecuado que beber muchas tazas en poco tiempo.
Evita beber demasiado tarde
La cafeína puede afectar la calidad del sueño. Mientras tanto, un sueño completo juega un papel importante en el control del peso, el metabolismo del azúcar y la grasa, factores directamente relacionados con el hígado graso. Por lo tanto, los adultos deben limitar el consumo de café al final de la tarde o por la noche.
El café es beneficioso para el hígado, pero la medida más eficaz para mejorar la hígado graso sigue siendo perder peso si tienes sobrepeso, aumentar la actividad física, limitar las bebidas azucaradas y construir una dieta equilibrada.