Agua filtrada
Después de 7-8 horas de sueño, el cuerpo pierde agua a través de la respiración y la excreción. Beber un vaso de agua filtrada por la mañana ayuda a rehidratar, ayuda a suavizar las heces y estimula el movimiento intestinal, reduciendo así el riesgo de estreñimiento en muchas personas.
Mantener suficiente agua durante el día ayuda a que la fibra sea más eficaz. Si hay deficiencia de agua, la fibra puede resecar las heces y dificultar su eliminación.
Yogur bebible y bebidas fermentadas tradicionales
Las bebidas fermentadas tradicionales y el yogur natural son bebidas fermentadas que contienen bacterias beneficiosas.
Muchos estudios recientes muestran que el uso regular de productos lácteos fermentados puede contribuir a mejorar la composición del microbioma intestinal, fortalecer la barrera protectora de la mucosa intestinal y apoyar la respuesta inmune.
El yogur tiene la capacidad de regular el microbioma intestinal al afectar la composición bacteriana, la función de la barrera intestinal y los metabolitos beneficiosos.
Si lo bebes para el desayuno o las meriendas de la mañana, debes elegir productos sin azúcar o bajos en azúcar, combinados con avena, fruta fresca o nueces para complementar la fibra, una fuente importante de alimento para las bacterias beneficiosas.
Batidos ricos en fibra de frutas y verduras
Un batido hecho de plátano, kiwi, bayas, espinacas o aguacate, sin azúcar, puede proporcionar una cantidad significativa de fibra soluble y polifenoles. Estos son compuestos que se ha demostrado que tienen la capacidad de nutrir bacterias beneficiosas en el colon.
Sin embargo, se debe priorizar que los batidos conserven los residuos en lugar de prensarlos para obtener jugo. Eliminar los residuos reducirá significativamente la cantidad de fibra beneficiosa.
Té de jengibre o té verde claro
Para las personas intolerantes a la leche o a las bebidas fermentadas, el té de jengibre tibio o el té verde claro son opciones adecuadas por la mañana.
El jengibre se ha utilizado durante mucho tiempo para ayudar a la digestión gracias a su capacidad para promover el vaciado del estómago y reducir la sensación de hinchazón en algunas personas.
Mientras tanto, el té verde contiene muchos polifenoles, especialmente catequinas, que pueden interactuar positivamente con el microbioma intestinal cuando se utilizan con moderación en una dieta saludable.
Sin embargo, no debes beber té o café con el estómago vacío si tienes gastritis o reflujo gastroesofágico frecuente.