Té verde
El té verde contiene muchos polifenoles, especialmente catequinas, compuestos que tienen la capacidad de proteger el cuerpo de contaminantes y toxinas en el medio ambiente. Además, el té verde también tiene propiedades diuréticas, que ayudan a desintoxicar.
Té de cúrcuma
La cúrcuma contiene curcumina, un ingrediente activo que tiene efectos antiinflamatorios, ayuda a calmar la irritación pulmonar y reduce el daño oxidativo. Beber té de cúrcuma apoya el sistema respiratorio y fortalece la inmunidad. Además, la leche de cúrcuma también aporta un efecto similar.
Té de jengibre y limón
El té de jengibre y limón ayuda a despejar las vías respiratorias, reduciendo síntomas como dolor de garganta, tos, resfriado y congestión nasal. El jengibre tiene el efecto de reducir la inflamación de las vías respiratorias, mientras que el limón complementa con vitamina C, apoyando el fortalecimiento de la inmunidad.
Té de menta
El té de menta contiene mentol, una sustancia activa con propiedades antiinflamatorias y analgésicas. Este tipo de té ayuda a relajar los músculos de las vías respiratorias, reduce la irritación de la garganta y facilita la respiración.
Té de manzanilla
La flor de manzanilla tiene un efecto calmante y antiinflamatorio leve. Beber té de manzanilla te ayuda a dormir mejor y a recuperarte más positivamente, fortaleciendo así el sistema inmunológico.