El nuevo proyecto de gas natural licuado (GNL) llamado Polar LNG en Alaska está considerando la posibilidad de reutilizar equipos que se fabricaron anteriormente para el proyecto Arctic LNG 2 de Novatek Rusia, que actualmente está estancado debido a las sanciones.
Según el New York Times, el proyecto está respaldado por inversores estadounidenses, incluido Joel Riddle, un inversor energético estadounidense, actualmente conocido por su papel como cofundador y patrocinador del proyecto Polar LNG, que busca obtener permiso del gobierno estadounidense para recomprar módulos y equipos que aún no se han entregado, que se encuentran en muchos talleres construidos en China después de que el proyecto ruso fuera interrumpido.
El Sr. Riddle dijo que el proyecto tiene un "impulso político muy fuerte", en el contexto de las fuertes fluctuaciones de los precios del gas tras la crisis del Estrecho de Ormuz, creando condiciones para acelerar el progreso de la implementación.
Polar LNG tiene como objetivo construir una instalación de licuación costera en el norte de Alaska, con un diseño modular flexible, que se espera que se despliegue más rápido que el proyecto tradicional de tubería de GNL en este estado. Otro inversor notable es Gentry Beach, que está relacionado con la familia de Donald Trump Jr., hijo del presidente Donald Trump.
Por parte de Rusia, el grupo Novatek confirmó que está discutiendo la posibilidad de aplicar su tecnología de licuación ártica en Alaska, mostrando un escenario de cooperación indirecta a pesar de estar sujeto a sanciones.

La idea de "renacer" el equipo surgió del hecho de que muchos módulos de Arctic LNG 2 no se pudieron completar o entregar. Sin embargo, el hecho de que solo una pequeña parte del equipo se completara y las diferencias de diseño entre los dos proyectos hacen que la compatibilidad siga siendo una gran interrogante.
El problema del transporte también es un desafío. Los proyectos de GNL ártico necesitan rompehielos especializados, mientras que muchos barcos de este tipo están atascados debido a las sanciones relacionadas con Rusia. La reubicación o construcción de nuevos barcos determinará la viabilidad del proyecto.
Más importante aún, cualquier acuerdo relacionado con equipos de Arctic LNG 2 podría requerir la inmunidad de sanciones de Estados Unidos, un factor que sigue siendo muy incierto en el contexto de las tensiones geopolíticas.
Sin embargo, los funcionarios de Alaska están impulsando la ambición de devolver al estado al mapa mundial del GNL, especialmente cuando aumenta la demanda de gas fuera de Rusia. Si se aprovecha el equipo "atrapada", el proyecto puede acortar el tiempo y reducir significativamente los costos, pero el camino por delante sigue siendo arriesgado.