La declaración se hizo en un contexto en el que las negociaciones entre Rusia y Ucrania siguen estancadas y las tensiones no muestran signos de disminuir.
El 13 de abril, el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, dijo que las fuerzas rusas solo tienen "unos pocos kilómetros" para completar el control de la región de Donbass, marcando un avance significativo en el campo de batalla.
Hablando con el periodista Pavel Zarubin, Peskov confirmó que el problema territorial actual "solo se mide en unos pocos kilómetros, hablando relativamente". Según él, Rusia todavía necesita controlar alrededor del 17-18% del territorio de la República Popular de Donetsk para alcanzar todos los límites regionales.
Esta declaración se hizo después de que el Ministerio de Defensa ruso anunciara que había controlado más áreas residenciales, incluidas las aldeas de Dibrova en Donetsk y Miropolskoye en la región de Sumy, lo que demuestra que el impulso del ataque aún se mantiene.
El Sr. Peskov enfatizó que cuando el ejército ruso logre sus objetivos territoriales, comenzará una nueva etapa, que es un proceso de negociación "complicado, costoso y no rápido" para determinar los términos del acuerdo con Ucrania.
Comentando sobre la declaración del vicepresidente estadounidense J.D. Vance, quien dijo que el conflicto de Ucrania se está volviendo "irracional" cuando las partes solo disputan unos pocos kilómetros de territorio, Peskov confirmó indirectamente que esta opinión refleja en parte la realidad en el campo de batalla.
Por parte de Moscú, los funcionarios rusos continúan pidiendo a Kiev que retire las tropas de las áreas que Rusia reclama como propias, al tiempo que afirman que "controlarán Donbass por todos los medios". Rusia también enfatizó que estas áreas votaron para unirse a la Federación Rusa desde 2022.
Mientras tanto, el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky rechazó la posibilidad de ceder territorio, diciendo que la retirada del Donbass amenazaría la seguridad europea. Anteriormente, Zelensky había acusado a Rusia de haber emitido un "ultimátum" de 2 meses para que el ejército ucraniano se retirara, algo que el Kremlin negó.
Rusia cree que un acuerdo de paz a largo plazo debe incluir condiciones como que Ucrania mantenga un estado neutral, se desmilitarice y reconozca los territorios anexados.
Actualmente, las conversaciones trilaterales entre Rusia, Ucrania y Estados Unidos siguen interrumpidas, lo que, según Peskov, se debe a factores de "situación", incluido el impacto del conflicto relacionado con Irán.
Aunque se dice que la guerra se ha acercado a un hito importante, las perspectivas de paz siguen siendo lejanas, ya que la brecha de puntos de vista entre las partes no se ha reducido.