Según Anphabe Company, ante el contexto de tener que recortar personal, el problema que las empresas se ven obligadas a implementar es cómo "cortar grasa" sin "cortar en el músculo".
Para responder a esta pregunta, Anphabe Company cree que los gerentes deben realizar análisis multidimensionales desde la perspectiva operativa y de recursos humanos.
Identificar los "músculos centrales
Antes de implementar cualquier ronda de racionalización, las empresas deben determinar qué departamento/grupo de habilidades crea una ventaja competitiva única. Si la fortaleza de la empresa es el servicio al cliente, reducir el personal de línea directa para reemplazarlo con asistentes virtuales que interactúen con personas de baja calidad es precisamente "cortar en el músculo". Si la fortaleza de la empresa es la tecnología, recortar el presupuesto de investigación y desarrollo para salvar los costos operativos a corto plazo es un error estratégico.
Medir la productividad en lugar de medir la ocupación
Uno de los errores de las empresas voluminosas es mirar el "ocupado" para evaluar la eficiencia. La racionalización requiere un sistema de rendimiento y centrarse en el resultado final en lugar de la producción cuantitativa. Las empresas deben preguntar: "Si se elimina este proceso, ¿los clientes notarán la diferencia?". Si la respuesta es "no", es "grasa sobrante".
Construyendo una cultura de "pensamiento racionalizado".
La racionalización no puede tener éxito si solo se sigue de arriba hacia abajo según las órdenes administrativas, sino que requiere la participación de todos los empleados. Cuando los empleados entienden que la racionalización es para que trabajen de manera más significativa, menos cansados por los procedimientos superpuestos, se convertirán en los mejores donantes de ideas para la empresa.
Impacto de la racionalización en la marca de contratación
Desde la perspectiva de Anphabe, la racionalización tiene un impacto directo en el atractivo de las empresas en el mercado laboral.
Confianza y compromiso: Un recorte inhumano destruirá la marca de contratación durante muchos años. Por el contrario, una campaña de racionalización acompañada de un plan de reciclaje y apoyo al personal fortalecerá la lealtad.
Atraer talento de la nueva generación: La Generación Z y las generaciones futuras anhelan trabajar en organizaciones dinámicas y menos burocráticas. Una maquinaria compacta y flexible es el "imán" que atrae a personas destacadas que aman la iniciativa.